
El lenguaje que utilizamos en las aulas no solo comunica ideas: también transmite valores, crea referentes y ayuda a construir espacios donde todo el mundo se sienta reconocido. Apostar por un lenguaje igualitario es educar desde el respeto, la inclusión y la convivencia.
Cuando utilizamos palabras que representan a todas las personas, favorecemos la participación, reforzamos la autoestima y contribuimos a romper estereotipos. Cada expresión, cada ejemplo y cada manera de dirigirnos al alumnado puede marcar la diferencia y convertir el aula en un entorno más representativo y acogedor.
El lenguaje evoluciona con la sociedad, y las universidades son un espacio clave para impulsar este cambio. Incorporar un uso inclusivo y respetuoso de la comunicación nos ayuda a formar ciudadanos y ciudadanas más conscientes, empáticos y comprometidos con la igualdad.
Puedes consultar más información en:
Guia per a la introducció de la perspectiva de gènere a la comunicació de les administracions públiques (recurso solo disponible en catalán)
Guía para el uso de un lenguaje más inclusivo e igualitario
Libre d’estil de la Universitat de Barcelona (recurso solo disponible en catalán)
